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Silvia Segura, psicóloga y psicoterapeuta de niños y adolescentes

Pandemia arrebató a los niños espacios de convivencia con otros niños

La pandemia de la Covid-19 ha significado que haya “cambios bruscos en la vida de los niños, puesto que no estaban acostumbrados a este modelo de vida: estar en el colegio, con sus amigos, tener un espacio de recreación, no estar encerrados por meses”, sostuvo Silvia Segura, psicóloga y psicoterapeuta de niños y adolescentes. Esto al analizar la depresión y ansiedad que pueden sufrir muchos niños debido al confinamiento por la pandemia.

“La pandemia a quitado a los niños la experiencia de disfrutar el convivir y disfrutar a otros niños de su edad durante bastantes horas, que es justamente el momento donde las habilidades sociales se van fortaleciendo”, explica Segura, quien en oposición a esta realidad, afirmó que el año pasado estar alrededor de 4 o 5 meses encerrados, se creó un escenario propicio para generar ansiedades, y en algunos casos más severos depresión.

“Lo más notorio fue la ansiedad en niños y adolescentes”

Refirió que si bien la ansiedad no es un cuadro grave, cuando se producen reacciones desproporcionadas sumadas a cambios repentinos de actitudes, se pueden crear cuadros psicosomáticos; es decir, síntomas físicos, que sí deberían tomarse con cuidado para la protección y buen desarrollo de los niños.

¿Qué deben hacer los padres? Silvia Segura pidió a los padres estar atentos a los cambios de actitudes.

“Los niños son muy expresivos, el niño feliz es el que está corriendo, jugando, dibujando y tratando de mostrar a sus padres lo que ha dibujado o construido, estas características representan a un niño sano. En cambio cuando vemos cierto retraimiento, timidez, falta de confianza en sí mismo, si observamos miedos, insomnio; reflejaría que nuestro niño no está descansando bien y es ahí que deberíamos estar alertas”, puntualizó.

En el caso de la depresión, dijo los rasgos que se pueden ver son malhumor, desmotivación, tristeza en general, entre otros signos. “Si estas características se presentan por dos semanas seguidas, ya habría que buscar una ayuda profesional, pero si estos indicadores son suaves, lo primero que debemos hacer es conversar con nuestros niños, hablar con ellos, explicarles que las emociones negativas son parte de nuestra vida, decirles que hay emociones amigas, emociones enemigas pero que son parte de nuestro crecimiento”.

Ante estas dificultades la psicóloga y psicoterapeuta recomendó que es importante que los niños se sientan acompañados, “crear un vínculo con ellos es muy importante especialmente en las circunstancias en las que estamos, que se sientan comprendidos y que sientan el apoyo de sus padres”, agregó Silvia Segura, del Consultorio Psicoloreando.



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