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ENTREVISTA
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Javier Abugattás:

“Si en estos últimos diez años se hubieran usado mejor los recursos existentes ahora tendríamos anemia cero y desnutrición muy baja”

"Para el 2021, sí se podría llegar a tener anemia cero medida y saber que la desnutrición crónica se está reduciendo hacia cero", afirma Javier Abugattás.
Entrevista: Carlos Noriega

Ex viceministro de Economía y actual miembro del Grupo Impulsor Inversión en la Infancia, Javier Abugattás analiza en la siguiente entrevista las políticas públicas de combate contra la anemia y la desnutrición infantil, las razones por las cuales no han tenido los resultados esperados y qué hacer para mejorar esos resultados. También revisa los presupuestos destinados para este tema y el rol de los distintos niveles de gobierno. 

En el país hay más de un millón de niños menores de cinco años –uno de cada tres niños de esta edad- con anemia, y más de 400 mil –el 14 por ciento- con desnutrición crónica. ¿Es factible que el próximo gobierno alcance la meta de desnutrición y anemia cero para el 2021 que propone el Grupo Impulsor Inversión en la Infancia?

Alcanzar la meta anemia cero es completamente posible en dos o tres años. Desnutrición tiene factores más complejos y puede tomar un poco más de tiempo, pero puede haber una drástica reducción para lograr la meta desnutrición cero lo más pronto posible.  El tema con la desnutrición es que se mide a los cinco años. Entonces, hay un problema de que se necesita un plazo mayor para medirla, esto es un tema de medición. Para el año 2021, sí se podría llegar a tener anemia cero medida y saber que la desnutrición crónica se está reduciendo hacia cero y ya están dadas las condiciones para para llegar a cero. 

¿El país tiene los recursos para alcanzar esos objetivos?

Sí, los tiene. El país ha crecido en los últimos diez años y el Estado ha crecido enormemente en presupuesto público. Para ver los recursos que hay tenemos que sumar los distintos programas para enfrentar estos problemas… 

¿Cuántos son los recursos disponibles para combatir la anemia y la desnutrición infantil? 

En global, son 3 ó 4 mil millones de soles al año (el presupuesto global del país para el año 2016 es 138 mil 491 millones de soles), Me voy a referir a uno de los programas para enfrentar estos problemas, que es el más importante: el Programa Articulado Nutricional (PAN). El PAN se diseñó específicamente para la lucha contra la anemia y la desnutrición infantil, y para el año 2016 tiene un presupuesto de 1 mil 600 millones de soles. Ese dinero está bajo responsabilidad de los tres niveles de gobierno (nacional, regionales y locales). Muchas veces le pedimos a los gobiernos locales que ellos se encarguen de estos problemas, que hagan todo, sin embargo, de esos 1 mil 600 millones de soles del PAN solo 34 millones están en los gobiernos locales. Hay que dividir esos 34 millones entre los cerca de 2 mil gobiernos locales que hay en el país. El gobierno nacional tiene 680 millones de soles y 900 millones están en los gobiernos regionales, presupuesto que está muy asociado a los servicios de salud, porque ahora son los gobiernos regionales quienes pagan la planilla de salud. Con la suma de esos tres niveles de gobierno, creo que sí podríamos lograr la meta de anemia y desnutrición cero. 

¿Debería cambiarse esta distribución del presupuesto de este programa para que los gobiernos locales tengan una mayor participación?

Más que una redistribución de este presupuesto, tiene que haber una responsabilidad compartida de los tres niveles de gobierno. En verdad, desde el punto de vista de los ciudadanos y ciudadanas de un centro poblado no es importante de dónde vienen los recursos. Siempre van a haber cosas que tienen que hacer el gobierno nacional, los gobiernos regionales y los locales. Por ejemplo, la compra de vacunas, que es un monto muy importante, se hace a nivel del gobierno nacional porque la compra es internacional y esa es la mejor manera de hacerlo. Tratemos de ver el tema de los recursos más desde la vida diaria de la gente de cada centro poblado, de cada distrito. Están los recursos de las familias y la familia tiene mucho que hacer en esto. Si las familias realmente tienen más ingresos y si saben usarlos, ese podría ser un factor de reducción de la anemia y la desnutrición.

Según como está distribuido el presupuesto del PAN, en esta responsabilidad compartida la responsabilidad menor la tendrían los gobiernos locales, que reciben una cantidad mínima de los recursos para este programa. ¿Es correcto que los gobiernos locales tengan el rol más pequeño en el combate contra la anemia y la desnutrición infantil?

El rol de los gobiernos locales debería crecer. En el mandato de las municipalidades está el poder prestar atención a la salud, pero ya es un tema de capacidades, de recursos…

Para que los gobiernos locales asuman esa responsabilidad se les tendría que aumentar el presupuesto para combatir la anemia y la desnutrición… 

Yo no les aumentaría el presupuesto así por aumentar. Es cuestión de decir que todos los recursos del Estado están al servicio de la eliminación de la anemia y la desnutrición infantil. Lo que queremos es que esos recursos de los tres niveles de gobierno estén al servicio de la reducción drástica de la anemia y la desnutrición. Hacer el cálculo fino depende de cada zona. 

Pero se dice mucho que los gobiernos locales, por ser los que están más cerca a la gente y tienen contacto directo con la población, deberían tener una responsabilidad central en combatir la anemia y la desnutrición infantil, pero reciben recursos mínimos…

Nada les impide hacer eso. Lo que tienen que hacer los gobiernos locales es supervisar el uso del conjunto de los recursos, incluyendo los que están en el presupuesto de los gobiernos regionales y del gobierno nacional, para combatir la anemia y la desnutrición...

¿Tienen esa facultad?

Sí, la tienen.

¿La utilizan?

No, no la ejercen. Pero eso es porque no hay costumbre de hacerlo. Ya están empezando a aparecer algunos distritos que se están preocupando por eso. Cuando el alcalde se preocupa, el gobierno regional está supervisando y ambos jalan al gobierno nacional, que siempre anda un poco lejos, se empiezan a notar los resultados. Por ejemplo, hay distritos que han partido su distrito por zonas, y hay zonas que en abril van a tener anemia cero. A partir de ahí, van a expandir ese logro de anemia cero a otras zonas del distrito.

¿En qué distritos se está dando un buen trabajo para reducir la anemia y la desnutrición infantil?

Por ejemplo, en el distrito de La Matanza, en Piura, donde el alcalde, Nelson Mio, está muchos años al frente de la municipalidad y preside el conjunto de Municipios Saludables. También hemos visto que en los distritos de Indiana y Mazán, en Loreto, se están haciendo esfuerzos de darle seguimiento a la infancia y convocar a todos los sectores, porque esto es multisectorial. Hay algunas municipalidades distritales que están asumiendo acciones contra la anemia y la desnutrición infantil, pero a nivel de las municipalidades provinciales hasta ahora no veo a ninguna que asuma esta responsabilidad. A nivel de gobiernos regionales también hay algunas excepciones que están asumiendo responsabilidades en este tema y avanzando en estas acciones a favor de la infancia… 

¿Cuáles son esas excepciones entre los gobiernos regionales?

Por ejemplo, el gobierno regional de Piura. Hemos podido ver cómo en este caso el gobierno regional ha comenzado a seguir, convocar, coordinar con los sectores de Educación y Salud...

¿La creación en Piura del SIREPI (Sistema Regional de Atención Integral de la Primera Infancia) en la gestión regional anterior y que continúa ha sido clave en eso?

El SIREPI ayuda a mantener la importancia de la primera infancia, y está empezando a ser un mecanismo de coordinación. Cuando el propio gobierno regional llama la atención sobre el tema y exige que se preste atención para que se logre reducir la anemia y la desnutrición, hace que todas las áreas y gerencias comiencen a fijarse en este tema. 

¿Estos casos que menciona, como los de los distritos de La Matanza en Piura o Indiana y Mazán en Loreto, son algunas excepciones que marcan el rumbo de lo que se puede hacer desde los gobiernos locales?

Por ahora sí, son las excepciones. Estas excepciones muestran que aunque no se tenga todos los recursos es completamente posible desde el gobierno local hacer seguimiento a los niños y actuar contra la anemia y la desnutrición infantil. Haciendo un seguimiento mensual serio empieza a notarse ese trabajo y la gente empieza a sentir que se está siguiendo en serio la salud y el crecimiento de los niños y entonces comienzan a tomar las acciones necesarias para corregir.

¿Con los recursos que tienen ahora, qué es lo que deben y pueden hacer los gobiernos locales para reducir la anemia y la desnutrición infantil?

Los gobiernos locales solos no van a poder. Continuamente deberíamos estar diciendo que los tres niveles de gobierno o se ponen al servicio de la lucha contra la anemia y la desnutrición o los recursos se siguen quedando en el camino. Incluso aún en los distritos se quedan los recursos y se mal usan en la capital del distrito y no llegan a las decenas de centros poblados que tiene cada distrito.

Ese trabajo conjunto de los tres niveles de gobierno implica una buena articulación. ¿Se está dando esa articulación?

El coordinador principal en eso es la municipalidad. No se está dando esa articulación. Y eso es parte del problema. Hasta ahora, hay una resistencia enorme a esa articulación de los servicios sectoriales, como Educación y Salud. Cada uno está por su lado. Los recursos están ahí, es la articulación la que está fallando, hay un fraccionamiento. Viendo cómo está la economía mundial, viendo que van a caer los ingresos del país, no podemos sentarnos a esperar que lleguen más recursos, lo que hay que hacer es utilizar lo que ya tenemos para atacar realmente la anemia y la desnutrición infantil.

¿Se están usando mal los recursos disponibles para reducir la anemia y la desnutrición infantil? ¿Con los recursos existentes se puede hacer mucho más de lo que se está haciendo? 
Con la suma de los tres niveles de gobierno, de hecho que se podría hacer más. Por ejemplo, en actividades como asegurar los controles completos de los niños, que incluye el control de crecimiento de los niños, hablar con los padres, diagnosticar la anemia y hacer lo necesario para que los niños salgan del nivel de anemia. Eso aún está yendo lento. Al igual que está yendo lento el tema de vacunación. Pero hay otro tema, que es si la familia, la comunidad, las escuelas y las municipalidades, están haciendo lo necesario para promover la desaparición de la anemia y la desnutrición. Y no lo estamos haciendo. Eso es promoción, es actitud, es prestarle atención al problema, no requiere tantos recursos. Lo que no se está haciendo es prestarle atención al problema de la anemia y la desnutrición infantil.

Cuadro con la distribución per cápita en soles por regiones del presupuesto del Programa Articulado Nutricional (PAN), según los tres niveles de gobierno (GN: Gobierno Nacional, GR: Gobiernos Regionales, GL: Gobiernos Locales).

¿Los recursos que hay no se están utilizando adecuadamente?

No. El presupuesto actual de 1 mil 600 millones de soles por año para el PAN debería ser suficiente para empezar a bajar la anemia y la desnutrición significativamente. Eso no quita que las familias no tengan problemas con sus ingresos; si una familia tiene unos ingresos bajísimos y no le alcanza para nada, para esas familias tendría que haber una papilla especial que permita seguridad alimentaria y mejorar las raciones de los niños más pequeños…

¿Existe esa política de asistencia alimentaria a las familias que no tienen recursos suficientes? 

No, ahora no existe. Hasta el año 2012 había programas que daban esa papilla a los niños menores de tres años, pero ese año esos programas se cancelaron y se creó el programa Qali Warma, pero este programa atiende a niños mayores de tres años. Entonces, hay un problema serio. Para este tema de anemia y desnutrición, el foco y el problema está en los niños menores de tres años, por el daño que estos problemas causan al cerebro y al sistema nervioso de los niños. Con los multimicronutrientes podemos atender de emergencia y sacar a los niños de la anemia en tres meses, eso es lo que se hace cuando se tiene anemia leve. Pero si pasan otros tres meses y la alimentación sigue mal, entonces el niño va a regresar a tener anemia. Se requiere una buena alimentación del niño de manera sostenible… 

¿No hay una política pública para sostener una buena alimentación en los niños menores de tres años?

En estos momentos no la hay. Se deben buscar alimentos locales que puedan formar una papilla de calidad que sea digerible por estos niños, no le puedes dar la misma comida a un adulto que a un niño pequeño. En varias de las reuniones que hemos tenido el Grupo Impulsor Inversión en la Infancia con alcaldes y representantes de distintas zonas del país, se ha propuesto crear una especie de Qali Warma con papilla adecuada para niños menores de tres años. Ahora hay un vacío en la atención a los niños menores de tres años.

¿Ese vacío es responsabilidad del gobierno central?

Del gobierno central y de los gobiernos regionales. Un gobierno regional que se decida hacer un programa de asistencia alimentaria con papillas a los niños menores de tres años, creo que lo puede hacer al margen del gobierno central, porque existen los recursos para ello. Ahora, es mucho mejor, por supuesto, si eso forma parte de una política pública nacional.

¿Si en estos últimos diez años se hubieran usado bien los recursos existentes, cuál sería ahora la situación de la anemia y la desnutrición infantil?

Ahora tendríamos anemia cero y desnutrición muy baja, no tengo duda de eso con los recursos que hemos tenido en los últimos diez años. Muchos recursos se han usado en acciones no prioritarias en el combate contra la anemia y la desnutrición. Deberíamos concentrarnos mucho en los primeros dos años de vida del niño, en las gestantes y en las madres potenciales. Pero, por ejemplo, con el programa Qali Warma todo viró hacia los niños mayores de tres años, así perdimos el foco. Esa falta de foco en la política pública es lo que no nos ha permitido avanzar más. Ha faltado definir bien cuáles son la políticas públicas en este tema, seguirlas y corregirlas continuamente.

¿Qué acciones concretas se deben aplicar en lo inmediata para utilizar bien los recursos existentes y avanzar significativamente en alcanzar la meta anemia y desnutrición cero?

Una cosa concreta sería identificar a todos los niños en un territorio para saber si tienen anemia o desnutrición, prestarles atención y hacerles un seguimiento continuo, usando para eso el Padrón Nominal, acompañando eso del Certificado de Nacido Vivo en Línea, que son herramientas que el Perú tiene mucho mejor que otros países. En esto los gobiernos locales tienen una importancia enorme. Todas las municipalidades del país ya tienen el Padrón Nominal…

¿Pero las municipalidades tienen los recursos para hacer esa identificación y seguimiento a todos los niños de sus distritos? 

Ahí sí se necesita una transferencia de recursos a las municipalidades para que puedan hacer esto. Los municipios necesitarían recibir apoyo del gobierno nacional y regional para esto. Hay que aumentar los recursos que permitan visitar regularmente todos los centros poblados. Por ejemplo, en el Grupo Impulsor Inversión en la Infancia tuvimos hace unos días una reunión con alcaldes de la región Loreto, y ellos dicen que es carísimo visitar todos los centros poblados de sus distritos, por la distancia y la cantidad de combustible que necesitan para ir por el río durante horas o días en un “peque peque” para llegar a una comunidad y regresar. Ese nivel de recursos, en combustible por ejemplo, tiene que ser transferido a los gobiernos locales desde el gobierno nacional y el regional. Hay que poner los recursos que existen al servicio de esto. Es fundamental una acción coordinada del gobierno nacional, los gobiernos regionales y los gobiernos locales. Entonces, lo primero que hay que hacer es que los tres niveles de gobierno y los ciudadanos sigan esta identificación en el territorio de todos los niños menores de dos años para identificar quiénes tienen anemia y actuar, y así que mes a mes vaya disminuyendo la anemia. Eso es lo que va a permitir después reducir la desnutrición. Además de esto, otra acción concreta que se debe poner en marcha es la política de la papilla para los niños menores de tres años. Hay que establecer e identificar con ayuda de nutricionista y otros -y ahí por escala se requiere que sea el gobierno regional, aunque en casos excepcionales podría hacerlo una provincia o un distrito grande- cuál es el conjunto de alimentos locales y la forma de procesarlos para hacer una papilla que realmente sostenga al niño y le impida caer en anemia y desnutrición.

¿Existe una política nacional clara contra la anemia y la desnutrición infantil?

No se nota esa política. Está en las declaraciones, en la estrategia Incluir para Crecer, pero en los hechos hay una ausencia enorme del Estado en una gran mayoría de los distritos del país, lo que puedes notar cuando vas a esos lugares. El gobierno nacional tiene la obligación de dar una señal de política pública muy clara y cerrar el vacío que ahora existe.

¿Cómo ve la forma en que los distintos candidatos a la presidencia han abordado en sus planes de gobierno este tema del combate contra la anemia y la desnutrición infantil? 

Hay una falta de claridad de lo que hay que hacer y, por lo tanto, después no se dan las señales de una política pública clara, seria. En este tema hay una debilidad enorme en las propuestas de políticas públicas. 



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