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COLUMNA DE OPINIÓN
Nuestro país es megadiverso tanto cultural como lingüísticamente, al mismo tiempo de ser multidiscursivo y retórico. Esto último se refleja en las constantes promesas electorales de nuestros políticos, que aun no migran del plano reflexivo al plano de la acción, es así que la educación no solo fue, sino que actualmente es, un discurso político no cumplido. Quizá nuestra cultura de escuchar promesas a diario nos ha convertido en actores pasivos, al mismo tiempo de alejarnos de lo realmente importante: los niños y niñas. La educación hoy se ha convertido en una forma de ganar adeptos, también forma parte de la oferta electoral de nuestros gobernantes. Es una de las alternativas de superar la pobreza, cuanto un pueblo tiene más conocimiento es difícil que éste sea manipulado. Nuestros gobernantes tienen la misión urgente de migrar de posturas discursivas a posturas de acción.
Tenemos múltiples diagnósticos, líneas de base y puntos de referencia de la realidad que evidencian una problemática en educación que ha generado un conjunto de políticas educativas prioritarias, a las cuales todos deberían dirigirse de manera articulada e integral. Estas políticas están centradas en la primera infancia, los aprendizajes interculturales bilingües, las familias saludables, producción y emprendimiento, talentos científicos y deportivos y, por último, en una sociedad educadora potenciada por estrategias transversales, como el fortalecimiento de capacidades, sistemas de monitoreo, soporte comunicacional y rendición de cuentas a nivel de productos. Por lo tanto, éstas deberían ser las directrices que orienten la ejecución de proyectos de inversión pública en educación, aspecto aun no explorado en nuestro país, a no ser por las aisladas experiencias que se desarrollan en las regiones de Cusco, Tacna, Ayacucho y San Martín.
Entonces, nuestros líderes y políticos deben iniciar la construcción de proyectos de inversión pública para la EDUC – ACCIÓN (educación con acción) y no solo en educación. Existe una propuesta compuesta por tres procesos líquidos (procesos flexibles, no sólidos ni rígidos): la reflexión, la proyección y la acción; es momento de trascender a nivel de ráfaga en los tres procesos. Las nuevas prácticas educativas nacionales de las ONG nos demuestran que es factible diseñar, ejecutar y transferir proyectos de inversión pública centrados en los aprendizajes. Estas apuestas por la EDUC – ACCIÓN no son nuevas ni imposibles de ejecutar si las personas se cambian el chip mental del fierro y cemento y se colocan otro del desarrollo humano, cultural y social.
Este nuevo paradigma nos permitirá redefinir nuestros conceptos y recrear nuestras formas de intervención en la sociedad, partiendo de nuestra identidad local para construir una identidad “glocal” (local y global). Los claros ejemplos de cambio y transformación que se han dado en educación en los últimos años tienen como principal norte la infraestructura y el equipamiento, muchas veces descontextualizados de la realidad y en otros casos con propuestas creadas en gabinete y sin ningún criterio de pertinencia cultural, lo que genera grandes desencuentros con la ruralidad. Ruralidad hasta la fecha no atendida, ni en la acción ni en la reflexión.
Arturo Ferro, licenciado en educación y consultor en desarrollo social.
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ENTREVISTA
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Leonardo Yanez, Fundación Bernard van Leer
“Los países que han tenido más éxito en tener un desarrollo sostenible han sido los que más protegen a sus niños”
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En entrevista para el Blog Inversión en la Infancia, Leonardo Yanez, oficial de programas para América Latina de la Fundación Bernard van Leer de Holanda, analiza el vínculo entre desarrollo social y el desarrollo económico, la necesidad de hablar de desarrollo sostenible priorizando la inversión en la primera infancia y el rol de la sociedad civil en la lucha contra la pobreza.
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NOTICIAS
EXPERIENCIAS QUE VALE LA PENA CONOCER
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Ministerio de la Mujer y Marina de Guerra
Buques tópicos en acción social para la Amazonía
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Los buques tópicos B.A.P. “Pastaza” y B.A.P. “Corrientes” zarparon el 15 de febrero hacia las cuencas de los ríos Napo y Morona en la Amazonía, en el marco de la estrategia de acción social con sostenibilidad entre el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y la Marina de Guerra del Perú, con el apoyo de la Fundación Bernard van Leer, en el marco del “Plan Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia 2012-2021
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